XXII Edición: del 30 de noviembre al 7 de diciembre de 2022

Teatro Metropol

Proyecciones previas en CaixaForum Tarragona

El REC 2022 muestra por sorpresa la película HUNT el debut en la dirección del protagonista del Juego del Calamar Lee Jung-jae

El Festival REC 2022 anuncia la proyección sorpresa de la edición de este 2022. El último día del Festival de este año, los espectadores podrán disfrutar del largometraje HUNT. CAZA AL ESPÍA, una producción que supone, nada más y nada menos, que el salto a la dirección del protagonista de la conocida serie “El juego del calamar”, Lee Jung-*jae, en la dirección cinematográfica.

Los espectadores y espectadoras podrán visionarla este próximo miércoles, 7 de diciembre, a las 20:15 h al Teatro Metropol, en un pase sorpresa que ya es tradición en el marco del Festival y que este año mostrará el talento de esta cara, conocida para muchos, detrás la cámara. El largometraje es un thriller trepidante, enmarcado en la lucha de poder entre Corea del Sur y su vecina del Norte, que promete tiroteos, persecuciones, giros de guion y un ritmo frenético, rodado como una carrera a contrarreloj.

De este modo, el Festival amplía con una nueva propuesta su extensa programación de óperas delgadas, con una nueva incorporación de lujo que llega de Corea del Sur. Este es, por cierto, país muy conocido para los seguidores del REC, puesto que la programación de este año –como la de años anteriores – cuenta con varias referencias (como las películas Y HAVEN’TDOY ANYTHING y el elenco de actores de la imperdible BROKER, de Hirokazu Koreeda); un ejemplo que este país cuenta con una excelente salud cinematográfica. HUNT. CAZA AL ESPÍA, que se estrenó al Festival de Cannes y ha pasado con gran éxito por el Festival de Sitges, nos sitúa en la Corea de los años 80, cuando las tensiones con el vecino del Norte se encuentran en un punto culminante, después del asesinato del presidente Park por la agencia de inteligencia coreana, el ejército vuelve a conseguir el poder. Corea del Norte lo ve como una oportunidad para una invasión futura y envía un de sus espías. Dos altos responsables de la seguridad surcoreana tienen la misión de perseguir el infiltrado. A partir de este punto, se desarrolla una auténtica celebración cinematográfica, en la cual el ritmo es el auténtico protagonista.